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Secretos compartidos [Charlie]

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Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Michelle A. Evans el Vie Sep 28, 2012 6:22 am

El día en el trabajo transcurrió sin ningún tipo de contratiempo como era usual en el hostal aunque de haber ocurrido alguno habría sido Phoebe la que se habría enterado de primeras porque Michelle tenía la mente en otro sitio. Aquello no era raro en la muchacha, ya que en muchas ocasiones la joven soñaba despierta dejando que su mente vagara lejos de allí y entonces dejaba de prestar atención a todo lo que ocurría a su alrededor. Eso no significaba que fuera una chica despistada pues no lo era, simplemente era demasiado curiosa y le daba vueltas a las cosas hasta que saciaba su curiosidad, lo cual en alguna que otra ocasión la había llevado a desentenderse de los consejos que le brindaban los demás. No obstante, esta vez no eran sus ideas extrañas las que la tenían de cuerpo presente pero mente ausente sino que lo que rondaba por su cabeza era la noche de la cena en casa de Everett y Matthew.

No hubo ni un momento en el que pudiera dejar de pensar en esa noche, tanto si limpiaba las habitaciones como cuando cambiaba las sábanas, los sucesos que se dieron ese día la perseguían. Tan absorta estaba que ni se había percatado de que el señor Gold apareció en el hostal hasta que dio un leve golpe con su bastón en el suelo sacándola de su ensoñación. Había olvidado por completo que ese día, a la misma hora de siempre el señor Gold aparecería para cobrarse el alquiler por lo que al principio lo miró extrañada como si no supiera qué estaba haciendo allí porque pedir una habitación desde luego que no sería su intención – Buenos días señor Gold – saludó sonriente. Aquel hombre no es que fuera la personificación de la simpatía precisamente pero Michelle tampoco veía motivo para tratarlo de malas formas. Además, intuía que si le decía algo que no le gustara demasiado buscaría un motivo para subirle el alquiler o algo por el estilo. La benevolencia tampoco era un rasgo característico de Gold. Mientras el hombre le anunciaba el por qué de su visita la joven ya estaba rebuscando en recepción la cajita donde había apartado el dinero que le debía a Gold por otro mes más de alquiler. De momento todavía no tuvo problemas para pagarle y más le valía seguir así porque había escuchado cosas bastante desagradables acerca de cómo resolvía sus problemas con los que se retrasaban en pagarle – Aquí tiene. Está todo

Después de unas palabras cordiales el hombre se marchó quedándose sola otra vez con sus pensamientos. Colocó los brazos cruzados sobre la mesa de recepción y la cabeza apoyada en éstos. Estaba hecha un auténtico lío y no se concentraba para nada en su trabajo (aunque tampoco había demasiado en lo que concentrarse) así que como no es que hubiera mucho que hacer decidió, aprovechando la hora de la comida, salir un par de horas para despejarse. Tal vez así conseguía olvidarse de todo un poco. Tomó sus cosas y fue a por su bicicleta, la cual había dejado afuera encadenada. En cuanto se puso en marcha supo a dónde se dirigía: el bosque. Hacía varios días que no se adentraba en él para encontrarse con su particular amigo y se preguntó si después de tanto tiempo todavía la recordaría.

Al llegar a la linde del bosque frenó y dejó la bicicleta apalancada junto a un árbol. Se la quedó mirando unos segundos pensando en si debía esconderla o algo pero ir al bosque no era ningún delito así que era una tontería además, ella ya procuraría de no encontrarse con nadie y si se daba el caso pues hallaría la forma de conducirlo en dirección opuesta y evitar que se uniera a ella. Le había prometido a Charlie que guardaría su secreto y eso es lo que haría.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Charlie J. Hudson el Sáb Sep 29, 2012 7:12 am

Aquella mañana se la había tomado libre por causas personales, al menos eso era lo que le había dicho a Nahuel, pero la verdad es que así llevaba dos o tres días, tomándoselos libres. La causa de su libertad en cuanto al trabajo se trataba, era porque se había puesto a arreglar unas viejas motocicletas que tenía guardadas en el garaje y había decidido que ya era hora de arreglarlas y que no siguieran acumulando polvo en el garaje.

Se tiraba la mayor parte del día trabajando con ellas, un rato se ponía con una y al otro se dedicaba a ponerle piezas a otra. Quería arreglarlas y sacarlas a relucir cuando ya estuvieran listas con Nahuel o Khai y sentirse que al menos servía para algo y se le daba bien aquello.

Le mandó un sms a su compañero de trabajo y le dijo que si tuviera mucho trabajo que le avisara, que a Charlie no le costaba nada echarle una mano. Pero Nahuel le dijo que no se preocupara que Ben y él ya se podían arreglar solos.

Cuando se quiso dar cuenta, miró su reloj de bolsillo y era la hora de comer, decidió parar un rato para descansar y comer algo. Se levantó del suelo, ya que estaba arrodillado trabajando con la moto y cogió un trapo para limpiarse las manos de grasa. Después se dio una ducha rápida para quitarse el sudor y algunas manchas de grasa que tenía por la cara y bajó para coger sus cosas antes de marcharse. Cogió la caja que acostumbraba a llevar cuando salía por el bosque para dejarle algo de comida a Bolt, su lobo blanco, y salió por la puerta en dirección a la parte más adentrada del bosque a la que sólo conocían él y su mejor amiga, Michelle.

A aquel sitio sólo iban ellos dos, porque eran los únicos que sabían que Charlie tenía al lobo como mascota y cualquiera que lo descubriera podía entregar a Bolt a los de control de animales y el mecánico no quería que eso ocurriera, así que aquello era su secreto.

Iba caminando para adentrarse en aquel lugar, pero vio que alguien más lo había descubierto, así que como Charlie iba a las espaldas de aquella individua (ya que la figura que veía era claramente de una mujer), fue por detrás sigiloso en todo momento para que no se diera cuenta de la presencia del mecánico y la agarró por la cintura para que no pudiera seguir andando.

- ¿A donde se suponía que ibas? Está muy mal visto, entrar en propiedades ajenas. - Le dijo mientras que al mismo tiempo la giraba para ver de quien se trataba. - ¡Mich, eres tú! Pensaba que eras otra persona y que había descubierto nuestro secreto - Le dijo bajándola al suelo y dejándola de agarrarla por la cintura.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Michelle A. Evans el Lun Oct 08, 2012 5:48 am

Siguió avanzando por el bosque atenta a dónde pisaba porque ya antes se había tropezado con un tronco caído y había acabado en el suelo arañándose las palmas de las manos y no quería que se volviese a repetir. Al principio siguió lo que parecía emular un camino pero luego se desvió en un punto concreto, desde allí llegaría a una de las zonas más profundas del bosque. Aquella zona por la que solía rondar el lobo blanco de Charlie. Hacía como unas dos semanas o más que no acudía al bosque para hacerle compañía al animal y se preguntó si éste la recordaría. Una pregunta absurda porque estaba segura de que sí lo haría pues, ¿quién más aparte de Charlie iba a darle mimos? Claro que con los animales nunca se sabía. Michelle era de aquellas personas que creía que los animales tenían pensamientos y memoria pero no había podido demostrarlo así que tal vez se equivocara. De todos modos, ya se preocuparía de ello si cuando se encontraba con el animal éste planeaba atacarla.

Por lo que pudo observar de su entorno dedujo que no faltaba mucho para llegar al lugar donde solía encontrarse con el lobo cuando iba a visitarlo, lo cual hizo que comenzara a avanzar de modo más animado. A lo mejor pasando un rato con Bolt se le aclaraban las ideas o por lo menos dejaba que su cabeza diera vueltas y más vueltas sobre Matthew y sus sentimientos. No era la primera vez que iba a ese lugar del bosque para evadirse de todo y regresar a casa con menos preocupaciones y las ideas más claras.

¿Qué…?

La muchacha se detuvo al escuchar el ruido que causaban las hojas de unos matorrales. Miró a un lado y otro hasta dar con el arbusto que se movía. Al verlo una imagen se le vino a la cabeza: el conejo blanco. Dio unos pasos hacia el arbusto a la espera de que aquello que estuviese allí saliera de su escondrijo pero entonces pensó que quizás era mejor que no lo hiciera. ¿Y si resultaba ser de verdad un conejo? Quizás sería demasiada casualidad puesto que en su pesadilla siempre aparecía un conejo blanco con chaleco, aunque obviamente este no llevaría un chaleco porque eso significaría que se había vuelto loca de verdad. Pero de ser así, que un conejo se le apareciera, Michelle sabía que lo seguiría pues era muy curiosa, demasiado a decir verdad, y por mucho que se dijera mentalmente que no debía seguirlo porque sabría cómo terminaría aquello, lo haría. Podía ser absurdo pensar en ello porque los sueños, sueños eran pero no pudo evitar imaginárselo.

Observó que el matorral se quedaba quieto y frunció el ceño desilusionada, pero su decepción no duró mucho más pues pronto algo, o más bien alguien, la sujetó por detrás haciendo que la rubia se sobresaltase, pues no había oído nada a excepción del roce de las hojas, no había oído pisadas ni detectado ningún otro movimiento – ¡SUÉLTAME! – gritó intentando zafarse de aquel que la tenía agarrada. Intentó darle una patada, un codazo, con tal de que la liberara. ¿Qué pretendía? Entonces él habló y su voz… ¡Charlie! Cuando el mecánico la giró para mirarla a la cara y la hubo soltado la muchacha le dio un golpe en el hombro molesta – ¿Pretendías darme un susto de muerte? Pues lo conseguiste – Y no es que fuera una chica fácil de asustar pero estando todo tan silencioso y en solitario cualquiera no se hubiera sobresaltado – ¿Descubrir tu secreto? ¡Claro que no! Yo no se lo he dicho a nadie y sabes que tengo mucho cuidado cuando vengo por aquí. No tienes que preocuparte, Bolt está a salvo– dijo una vez se le pasó el susto y su corazón volvía a latir a un ritmo constante. Lo cierto es que no quería pensar en qué le pasaría a Charlie si se enteraban de lo del lobo, pero aún menos lo que sucedería con el animal – ¿Cómo está? Hace días que no me paso. Espero que no me lo tenga en cuenta – bromeó.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Charlie J. Hudson el Vie Oct 12, 2012 4:07 am

La sonrisa que tenía en la cara cuando pudo comprobar que era su amiga, se le borró de golpe y no fue por otra causa que varios de los pequeños golpes que había recibido de ella. Una patada y un codazo en el estómago fue lo que hizo que Charlie al final la dejara en el suelo, menuda paliza le hubiera propinado si no hubiera sabido que era él. Menos mal que el mecánico habló antes de que se llevara más golpes, aunque tampoco tenía previsto que le diera un golpe en el hombro como el que se acababa de llevar.

- ¡Hey,Mich! Tranquila que no pretendía ser una amenaza para tí y tampoco quería asustarte. Simplemente que no te había reconocido y quería asegurarme de que no era ninguna amenaza para Bolt. - Le dijo mientras que se acariciaba la zona donde le había dado el codazo. - Debo decir que no pareceres una nenita pegando, te defiendes bien. - Dijo riéndose divertido.

Sabía que podía confiar totalmente en Michelle, era buena persona pero sobre todo, una de sus mejores amigas y sabía que le podía confiar un secreto que ella no se lo diría a nadie. Le sonrió cuando le dijo que no se lo había dicho a nadie y que tenía mucho cuidado. - Lo sé y me alegro de saber que guardas mi secreto. - Se puso bien la camiseta y se sacudió un poco el pantalon que se había manchado a causa de las patadas que le había dado ella. - Bien, como siempre. Ahora mismo iba a llevarle algo de comida, como de costumbre. Vamos y lo ves que seguro que no se olvida de ti, no es fácil olvidarse de la única chica que le da mimos. - Le dijo mientras que le enseñaba la caja que llevaba debajo de su brazo.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Michelle A. Evans el Mar Oct 30, 2012 6:57 am

La muchacha se preguntó qué hubiese hecho el mecánico para asustarla si según él sorprenderla por la espalda y agarrarla de improviso no iba con ese fin. Sonrió divertida cuando Charlie se acariciaba allí donde le había golpeado a modo de protesta una vez supo que era él quien la sostenía, actuaba como si le hubiese dado un golpe tremendo en el hombro cuando en realidad había sido un golpe de nada. Por lo menos ese, porque los demás sí que se los había propinado lo más fuerte que pudo con tal de que el desconocido, no tan desconocido la soltase.

¿Y tú que te pensabas? No todas las mujeres somos unas endebles – Nunca le habían gustado esos libros y películas donde la protagonista o la chica de la historia era la típica jovencita ingenua que siempre necesitaba que alguien fuese a salvarla porque no sabía ni freír un huevo. No solo los hombres eran osados y valientes. Las mujeres también podían ser de armas tomar – Solamente en los cuentos de hadas aparece un príncipe azul al rescate – Y por eso mismo en el mundo real las chicas debían saber defenderse, porque no iba a aparecer ningún caballero de brillante armadura a salvarlas de los monstruos que merodeaban por las calles.

Aunque no se lo hubiese dicho nunca, la joven apreciaba muchísimo que Charlie hubiese depositado tal confianza en ella. A veces era imposible saber a quién se le podía confiar un secreto de tal calibre porque tarde o temprano podía irse de la lengua. Michelle era consciente de que cargaba con algo importante y esa era la razón por la que tomaba tantas precauciones las veces que se internaba en el bosque o que le preguntaba a Charlie acerca del animal cuando había más gente a su alrededor. Sonrió cuando el hombre le enseñó la caja que contenía algo para que el lobo comiese. Se notaba que a Charlie le importaba realmente ese animal. Parecía que temiera que Bolt no fuera capaz de buscar su alimento y él le llevaba algo para que no pereciera de inanición.

Al menos puedo saber con certeza que él si me quiere – mentó con otra sonrisa aunque por dentro no sonreía lo más mínimo. Aquello le recordaba que no sabía que hacer con Matthew. Los animales eran fáciles de comprender pero los humanos eran seres tan complicados… La joven no pudo evitar soltar un suspiro. Había acudido al bosque para olvidar pero su cabeza volvía a darle vueltas y más vueltas al asunto. Mientras se ponían de nuevo en movimiento, Michelle miró de reojo a Charlie debatiéndose entre contárselo o no. Quizás no fuera la persona indicada después de la numerosa lista de conquistas y corazones rotos que había dejado a su paso por Storybrooke pero sentía que con él podía hablar de cualquier cosa, incluso sobre temas como el amor.

Oye Charlie… ¿Cuándo te das cuenta de que estás enamorado? – En muchos libros describían la sensación que embargaba a la persona enamorada pero ella no estaba segura de sentir nada de eso, más bien no entendía nada de lo que experimentaba. Todo resultaba muy confuso para la rubia y, antes de hacer algo y fastidiarlo todo, necesitaba saber lo que realmente le sucedía.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Charlie J. Hudson el Dom Nov 04, 2012 1:23 pm

- Lo sé, no veas los golpes que me he llevado, casi me rompes un brazo. - Le dijo volviéndose a reír exagerando más de la cuenta, no es que le hubiera dado una paliza de las buenas, pero sí que le había dejado un poco dolorida la zona donde le había pegado. - ¿Y tú crees en los príncipes azules y en los cuentos de hadas? - Le dijo riéndose a carcajadas por aquello que bajo la perspectiva de Charlie era una tontería tan grande como un templo. - Venga, Mich. Que sólo existen esas cosas en los cuentos que nos contaban nuestros padres de pequeños, yo desde luego no creo ni en princesas, ni en hadas, ni brujas ni nada por ese estilo.. Simplemente son historietas de niños pequeños nada más. -

Emprendió la marcha de nuevo hacia el lugar donde Bolt solía estar, aquel que Charlie solía frecuentar a diario y que tanto conectaba con él, sentía que había nacido para permanecer en aquel lugar y por eso cuando pudo se había mudado a su casa, la más cerca del bosque que había. Aquello se había vuelto algo imprescindible para el joven mecánico, sentía que no podía estar sin visitar aquel lugar, que no podía vivir sin pasarse un día tras otro y así lo llevaba haciendo durante mucho tiempo.

- Él y yo también, lo sabes. Aunque mi querer sea más como un buen amigo que te tiene mucho aprecio y que te considera como su hermana pequeña, pero también vale, ¿no? - Le sonrió mientras que veía una expresión dudosa en la cara de Michelle, ¿acaso tenía problemas y no se lo quería contar a Charlie? La rubia sabía que podía confiar en él como el muchacho había hecho con ella al confiarle el secreto del lobo, aunque la gente hablara y se dijeran tantas cosas de él, Charlie era de fiar y era buena persona a pesar de la fachada de rompe-corazones y casanova que en Storybrooke le habían otorgado.

- ¿Aunque creas que vienes a preguntarle al menos indicado por lo que muchos piensan y dicen de mí? - Sonrió levemente y se detuvo antes de llegar al claro donde Bolt vagaba, quedando frente a Michelle para hablar mejor, ya que le gustaba que cuando hablaba a alguien le mirara a la cara. - Supongo que te das cuenta cuando estás enamorado de alguien, cuando sientes lo que mucha gente describe como mariposas en el estómago. Yo no creo que sientas mariposas, pero sí que creo que cuando estás con esa persona te olvidas de muchas cosas, te hace sentir especial a su lado, hace que pongas esa cara totalmente tonta que no te borra la sonrisa de la cara en ningún momento, sientes que es única y no te sientes igual con nadie más que no sea esa persona.. - Se lo estaba diciendo acordándose de esa persona especial para él, esa persona que tenía día a día en su cabeza y que en ningún momento se iba, era solamente ella y nadie más, y cada cosa que hacía o decía le hacía tener un nombre en mente: Becca. ¿Acaso se estaba dando cuenta de que estaba diciendo todo aquello delante de alguien que pensaba como los demás, alguien que compartía las palabras Casanova y rompe-corazones? No, definitivamente no se estaba dando cuenta de que Michelle podía llegar a pensar que en el fondo era un ñoño, sensible, cursi y demás adjetivos que calificaban a las personas que hablaban de las mismas cosas. Sacudió la cabeza en ambas direcciones para quitarse aquellos pensamientos por el momento. - Sabrás cuando estés enamorada y no tienen que decirte los demás cómo es, porque digan lo que te digan, lo experimentarás a tu manera y así sabrás si de verdad estás enamorada o no.. -

Siguió andando por el camino que conducía hasta el lobo de blanco pelaje, adelantando una o dos zancadas a Michelle porque sabía que ahora que le había dicho todo eso, ella se daría cuenta de que Charlie no se parecía en nada a la fachada que él había dado y quería seguir dando, y no quería que le hiciera aquellas típicas preguntas tales como si se había enamorado, o estaba enamorado de alguien y esas por el estilo. Sus pasos los llevaron al extenso claro donde el lobo solía estar pero al parecer no se dejaba ver en esos momentos, Charlie le silbó como solía hacer cuando iba a visitarle y después de varios segundos, el animal hizo honor de su presencia mirando fijamente al mecánico y andando sigilosamente hacia él.

- Te he traído tu comida favorita, chuletas de cordero. - Le dijo al animal sacando la comida de donde la llevaba y colocaba la carne en el suelo. - Además de que tienes visita. - Le hizo un gesto con la mano para que Michelle se acercara y pudiera acariciar a Bolt como de costumbre.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Michelle A. Evans el Lun Nov 19, 2012 11:54 pm

La muchacha observó con una sonrisa como Charlie se echaba a reír. Por supuesto que no creía en los cuentos de hada ni nada por el estilo. De hecho esa había sido la razón por la que había mencionado que ellas, las mujeres, debían saber enfrentarse a los obstáculos y no esperar que viniera alguien a socorrerlas. Pero que no creyera no quería decir que no pudiera fantasear o tener una gran imaginación. También le causó gracia que el mecánico tratara de hacerla entrar en razón diciéndole que tan sólo eran cuentos que nos contaban nuestros padres aunque eso le hizo recordar a su padre. Él era quien solía contarle cuentos antes de ir a dormir y el que la tranquilizaba cuando despertaba en mitad de la noche asustada por una pesadilla que había tenido.

Sé que tengo una gran imaginación y que a veces parece que estoy en las nubes pero tengo los pies bien puestos sobre la Tierra, Charlie – dijo sin ningún tipo de reproche – Pero no puedes negarme la existencia de las brujas, porque existen. Aunque no sean verdes, ni tengan una verruga en la nariz

Y no solamente brujas porque los hombres tampoco es que fueran todos unos santos pero, ¿cómo se les llamaba a ellos? Porque nunca había oído decir “Ese chico es un brujo” ni nada por el estilo, cosa bastante curiosa para la muchacha de rubios cabellos. Pero lejos de meditar sobre el tema lo dejó aparcado quizás para otra ocasión. Habría sido una buena manera de que su mente dejara de pensar en lo que la preocupaba en aquellos momentos pero no iba con ella el escapar de los problemas.

¡Claro que me vale! Además, siempre quise tener un hermano – No podía creerse que Charlie acabase de decir eso. En la época en la que coqueteaba con ella y lo rechazaba amablemente sin ofenderle ni haciéndole sentirse mal (aunque sabía que nunca le habría hecho sentir mal), Michelle nunca había intentando alzar barreras para impedir que se acercara más. Al contrario, pese a no caer en sus redes y rechazarle una y otra vez, siempre había mantenido el contacto con él porque le caía bien y creía que podían estar bien como amigos. Lo cual había acabado por confirmarse.

¿Cómo? – La joven lo miró sin comprender. En ningún momento había dicho que creía estar acudiendo al menos indicado, es más, de haberlo pensado jamás se le hubiese ocurrido preguntarle tal cosa – Charlie, ¿de verdad crees que si te juzgara iría contigo como si tal cosa? A pesar de todo lo que hayas podido hacer o no, yo siempre he intentado ser amiga tuya y me ha dado igual lo que pudieran pensar los demás sobre nosotros – Michelle era consciente de que en el pueblo todo se sabía, que hablaban demasiado sobre cosas de las que no tenían idea y que posiblemente hubiesen cuchicheado sobre ellos dos debido a la reputación del mecánico, pero todo eso nunca le importó. Porque si así fuera, jamás habría hecho el intento de trabar una amistad con él. Y se sentía decepcionada por el hecho de que Charlie pudiese pensar eso sobre ella. ¿Le habría dado motivos para que lo hiciera sin darse cuenta? Pensó en ello y no lograba recordar ni un solo momento en el que pudiese haber dicho o hecho algo que el mecánico pudiese haber malinterpretado. Pero en cuanto el muchacho comenzó a responder a su pregunta dejó aquello atrás y le miró prestando gran atención. No, ella tampoco sentía mariposas en el estómago o quizás fuese que lo que ella sentía no coincidiera con esa descripción pero lo que sí era verdad es que no se sentía igual de bien con el resto de personas que cuando estaba con Matthew. Eso no quitaba que no se sintiera bien con sus amigos, de hecho con Charlie siempre se había sentido la mar de bien pero cuando se paraba a pensarlo veía claramente que no era lo mismo. Era diferente pero tampoco sabía cuánto más pues lo de olvidarse de las cosas tampoco era nada nuevo para ella que muchas veces se quedaba embobada pensando en cosas que los demás despreciaban.

Michelle fue a decirle algo pero Charlie avanzó dejándola unos pasos atrás, como si le hubiese molestado de alguna forma la pregunta que le había formulado y quisiera alejarse. La rubia lo siguió sin decir nada, preguntándose qué demonios le pasaba y si de verdad había sido una pregunta tan ofensiva como estaba empezando a pensar. Se detuvo en el momento que le vio hacerlo él también, quedando rezagada observando al hombre y al lobo. No tenía intención de moverse hasta que Charlie dijera algo y por eso esperó al gesto del mecánico para avanzar y acercarse al lobo blanco – ¿Cómo está mi chico favorito? – dijo sonriendo acariciando al animal. Luego se apartó de él y se quedó mirando a los ojos de Charlie – Lo siento. Antes no quise ofenderte, no creí que fueras a tomarte a mal mi pregunta yo sólo... Tenía curiosidad, nada más. Perdóname si te hice sentir incómodo o algo. No volverá a pasar – Y dicho esto se alejó un poco en busca de un sitio en el que sentarse para contemplarlos a ambos.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Charlie J. Hudson el Dom Nov 25, 2012 3:00 pm

No hacía falta decir que Charlie conectaba con el lugar ni que tenía una conexión especial con aquel animal, puesto que nada más verlo era más que obvio que era así. Se sentía como si estuviese en su casa, como si hubiera nacido para estar allí, para hacer su vida en aquel lugar junto a la compañía de su amigo lobuno, incluso había veces que no se explicaba como un lobo le hacía caso a un humano y más a él. No comprendía como un animal salvaje le obedecía y no se le había tirado a atacarle desde que lo tenía. Era algo tan inexplicable que lo llenaba de una sensación mágica.

- Está contento de verte, ya que hace muchos días que no has venido a verlo, tenía ganas de volverte a ver y disfrutar de tu compañía. - Dijo él también sonriendo mientras que veía como Michelle acariciaba al animal. - No te preocupes, no tiene importancia. Es sólo que no estoy pasando por un buen momento y a veces intento evitar de temas amorosos. Pero si es para ayudarte, te responderé encantado aunque ponga caras de asqueado. - Le sonrió mientras le hablaba y movió los ojos poniéndose bizco. Aunque eso lo hacía más bien para relajar la situación tan tensa que se había formado y para restarle importancia al asunto. Y ya de paso hacía reír a la rubia, ya que hacía mucho tiempo que no la veía ni escuchaba reír. - ¿Ves? No me pasa nada, soy el mismo de siempre. - Se reía divertido mientras que volvía a poner los ojos en su posición normal. Charlie tenía mucho sentido del humor y a veces era muy gracioso, y así se lo estaba haciendo ver a su amiga.

Caminó varios pasos más, acercándose a donde se había ido Michelle y se sentó debajo de un árbol, apoyando la espalda contra la corteza. - Bueno.. cuéntame que cosas te han pasado desde que no nos hemos visto, ¿algo nuevo? Seguro que me he perdido muchas cosas interesantes, así que cuéntame que quiero estar al corriente de todo. - Acariciaba la cabeza de Bolt mientras que miraba a los ojos azules de su amiga.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Michelle A. Evans el Sáb Dic 08, 2012 9:18 am

La joven comenzó a preguntarse si no hubiese sido mejor haber mantenido la boca cerrada en lugar de preguntarle tal cosa al mecánico. Estaba al corriente de su situación, todo el pueblo lo estaba y aunque había creído que a pesar de ello podrían hablar abiertamente sobre aquellos temas, ahora ya no estaba tan segura de ello. Había percibido el ligero cambio de actitud del hombre y el hecho de que se hubiese adelantado al caminar como queriendo dejar un espacio entre ambos no había hecho más que confirmarlo. No debería haber dicho nada al respecto. Y sin embargo, cuando se disculpó por ello, Charlie no hizo más que hacer cuatro tonterías para hacerla reír y relajar el ambiente que tan tenso se había vuelto en tan pocos segundos. Siempre se había reído mucho con Charlie, esa era una de las razones por las que le encantaba pasar tiempo con él, porque era divertido y hacía lo posible para que uno sonriera.

¿Cara de asco pero encantado de responder? Extraña combinación – comentó antes de echarse a reír por la cara que había puesto Charlie al poner los ojos bizcos – Nadie dijo que no fueras el mismo de siempre. Pero no tienes que preocuparte porque aunque cambies aunque solo sea un poco, yo seguiré aquí – Y esperaba que él hiciera lo mismo. Realmente le apenaría que su amistad se viese deteriorada hasta el punto de apenas hablarse y quedar. No es que actualmente se vieran mucho, en los últimos días apenas y se habían visto pero sabían dónde encontrar al otro si tenían que acudir por lo que fuera.

La muchacha se llevó un dedo al mentón mientras pensaba en las cosas que le habían ocurrido en todo el tiempo que no habían hablado. Desde luego habían pasado muchas cosas, aunque pocas dignas de mención puesto que eran el día a día de la rubia, pero sí que había otras que pudieran ser de interés para el mecánico – Veamos… – comenzó intentando ordenar los diversos acontecimientos – Hoy mismo le pagué a Gold la renta del hostal y la cafetería, nada fuera de lo normal. Estoy muy contenta de que por fin haya personas que se hayan dignado en pasar por Storybrooke y quedarse una temporada, ahora el hostal no parece tan abandonado – Sin embargo aquello no duraría demasiado, ya que aunque ahora ella lo ignorara, en un par de días se vería obligada a echar a Lucy del hostal por culpa de Siobhan. Michelle no era una persona que se dejara mangonear pero aquella mujer sabía cómo poner en un serio aprieto a una persona y eso la rubia estaba a punto de comprobarlo por sí misma – Me son curiosos los inquilinos, pero no como ellos puedan pensar. Es decir, claro que me gustaría saber algo más de ellos, pero sobre todo sus vivencias fuera de Storybrooke hay veces que incluso he de morderme la lengua para no preguntarles cosas que puedan considerar demasiado personales como para contárselas a una desconocida – Y Charlie sabría lo mucho que le costaría a la rubia tragarse todas esas preguntas que se agolpaban en su mente y que buscaban todo tipo de respuestas. La curiosidad siempre había sido un punto débil – Aunque de ambos, el que me parece más misterioso es Liam – No sabía el por qué, pero se le hacía bastante enigmático. Pero jamás se había atrevido a preguntarle nada porque por alguna razón, intuía que no le haría mucha gracia.

Y luego estaba la noche de la cena. La rubia se quedó en silencio sopesando la idea de contárselo o no, pues a pesar de que el mecánico hubiese dicho que podría preguntarle lo que fuera, advertía que no sería un tema de su agrado. Así que mientras él le respondía estuvo meditando qué hacer. Él era uno de sus mejores amigos y, ciertamente, tenía ganas de compartirlo con su amigo, pero el hecho de que eso le pudiese hacer sentir mal, incómodo, la echaba atrás. Cierto que los amigos estaban para escucharse, pero también estaban para no hacerte daño y Michelle desconocía cómo se lo tomaría realmente. Pero le urgía contarlo.

Hace un par de días Matthew me invitó a cenar a su casa junto con su compañero, Everett, y Sydney. Todo fue muy bien – Si se obviaba el tema de que el bombero había perdido la toalla a mitad de camino para subir a cambiarse y que ella había acabado en el hospital debido a una reacción alérgica a algo que había preparado la psicóloga – Nunca había estado en su casa y tampoco había pasado mucho tiempo con los tres, pero debo decir que me sentí como en familia. Son muy simpáticos y divertidos. Sobre todo Matthew – la joven hizo una pequeña pausa antes de soltar lo importante del asunto – Nos besamos – Y tal como lo dijo se puso en pie de un salto y tomó del brazo a Charlie alejándolo del lugar – ¿Por qué no damos una vuelta? Me gustaría estirar las piernas – Y por supuesto, Bolt podía ir con ellos. La cuestión es que, de pronto, la muchacha quería dejar atrás todo aquello y concentrarse en otra cosa aunque fuera solo poner un pie delante del otro.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Charlie J. Hudson el Jue Ene 10, 2013 3:54 am

Le asintió levemente cuando le dijo que era una extraña combinación. - Sabes que soy muy bromista y payaso, Mich. Me gusta hacerte reír. - Le dijo imitando él también a la rubia cuando se echó a reír. Negó con la cabeza. - Nunca voy a cambiar, siempre voy a ser el mismo Charlie desde el primer día que me conociste. Y quieras o no, siempre estaré dándote la tabarra, en el buen sentido claro. - Sonrió divertido.

Escuchó con atención lo que la rubia le estaba contando, asintiendo levemente con la cabeza mientras que le estaba hablando. - La verdad es que han causado un revuelo en el pueblo, no hay nadie que no hable de ellos. Todos sentimos curiosidad de saber quién realmente son y a qué han venido al pueblo, porque son demasiados misteriosos. - Todo el mundo en el pequeño pueblo que sabía de la existencia de los forasteros, como los llamaban, decían que eran misteriosos, enigmáticos y que detrás de sus apariencias, debían esconder algo más.

- Son buenos amigos míos, te puedo asegurar que son buena gente. - Le sonrió mientras que Michelle continuaba contándole las novedades que tenía su amiga. Se levantó cuando Michelle se puso de pie y caminó a su lado, asintiéndole con la cabeza cuando le propuso ir a dar una vuelta. - Entonces.. ¿por eso me preguntaste antes cuando te das cuenta de que estás enamorada? Por saber si de verdad lo estabas de Matthew, ¿no? - Al menos eso era la conclusión que había sacado Charlie.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Michelle A. Evans el Sáb Feb 23, 2013 9:14 pm

¿Bastante revuelo? Michelle diría que los dos forasteros habían causado más que eso en Storybrooke y eso que lo único que habían hecho era visitar el pueblo y quedarse una temporada en él. Claro que si se tenía en cuenta que eran los primeros visitantes que decidían pasar un tiempo en el pueblo desde hacía tiempos inmemoriales pues era lógico que todos los habitantes estuviesen algo revolucionados por la llegada de los extraños. Ella era de las primeras que sentía gran curiosidad por ellos pero no en el mal sentido, ya que algunos posiblemente miraban con malos ojos a los recién llegados. En Storybrooke rara era la temporada en la que no corría un rumor y ahora les había tocado a los forasteros tener que ser el objeto de los cuchicheos y las miradas de reojo y desconfianza de los lugareños.

Mmm… Llevo días queriéndole preguntar algo a Liam pero temo que pueda molestarse – mentó la chica pensando en la máquina de escribir que había visto una de las veces que había entrado en la habitación para limpiar. Desde ese día había sentido curiosidad por saber si el enfermero se dedicaba también a la escritura y si tenía algún proyecto en mente, pero dado que seguramente todos en el pueblo les formularían mil y una preguntas no se atrevía a sacar el tema – Debe de ser muy molesto que todos te miren como si fueras un espécimen raro y que te hagan preguntas sin cesar. Supongo que deberé quedarme con la intriga – Porque aunque quisiera saciar su curiosidad también era cierto que no quería incomodar a nadie, pues siempre había sido una chica muy respetuosa.

Y después de hablar un poco de todo lo que acontecía al hostal y a los forasteros, tocaba comentar las otras novedades que le habían surgido en el tiempo que no habían tenido contacto y de lo que realmente quería hablar con Charlie. Una vez lo había soltado todo sintió que se le había quitado un pequeño peso de encima. Llevaba mucho tiempo dándole vueltas a la cabeza y muy confusa sin saber muy bien qué hacer, ni si contárselo a alguien o no. No solía comentar sus problemas con las personas, sino que se las guardaba para sí misma con tal de no aburrir ni preocupar a sus amigos. Además que no creía que les fuese a interesar lo que podía pasarle.

Sí, bueno… yo… – comenzó a balbucear con la cabeza gacha – Tú me conoces Charlie. Sabes que yo no hago las cosas si no lo siento – ¿Cuántas veces no había tonteado él con ella? Y ella no le había seguido el juego ni una sola vez y bien que podría haberlo hecho, pero Charlie nunca le había gustado de un modo diferente al de la amistad y por eso siempre lo había rechazado con una sonrisa y palabras amables – Así que supongo que algo diferente debo sentir pero… ¿y si doy un paso en falso? No me gustaría perder la relación que tenemos ahora, por lo que no sé si debería obviarlo todo y seguir como buenos amigos o hacer algún comentario al respecto – Con el mecánico siempre había estado segura de que por muchas veces que lo rechazara él seguiría siendo su amigo, porque Charlie era Charlie – ¿Crees que debería de hablarlo aunque eso suponga la pérdida de una amistad? – preguntó entrelazando su brazo con el suyo.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Charlie J. Hudson el Jue Mar 14, 2013 1:43 pm

- No creo que se moleste por unas preguntas que le hagas, además de que estás en todo tu derecho porque está hospedado en tu hostal y como dueña que eres, debe de decirte la información que tengas que saber, ¿no? - No es que debiera de saber toda la vida de los huéspedes que se alojaban en el hostal, pero lo básico y elemental debía de saberlo.

Siguió caminando en silencio prestando atención a lo que Michelle le decía, sin dejar en ningún momento de mirar por el rabillo del ojo al animal que los seguía. Le acarició varias veces la cabeza al lobo mientras que asentía a cada frase que su amiga decía. Con una de sus manos la llevó hasta la barbilla de ella y subió su rostro para que lo mirara. - Lo sé, sigues lo que dice tu corazón y eso es lo que se tiene que hacer. - Sonrió ampliamente y bajó su mano hasta llevarla al colgante en forma de colmillo que tenía en su cuello. Desconocía por completo el por qué lo llevaba y ni siquiera recordaba desde cuando lo llevaba ni donde lo había conseguido, pero si sabía que lo llevaba desde que tenía uso de razón. - Si no arriesgas, no lo sabes. Por intentarlo no pierdes nada, Mich. Conozco a Matt, no es un tío de los de "aquí te pillo, aquí te mato". Si lo ha hecho es porque le gustas, porque lo siente. Y no creo que si le dices lo que sientes o piensas, vayas a perder su amistad; porque tanto sea sí o no, una buena amistad y buena amiga como lo eres tú, se tiene que guardar y cuidar mucho. - Y tan bien que lo sabía Charlie, él había echado a perder su relación con Becca por un tonto capricho y por la constante tentación que en aquellos momentos atrás tuvo. - Si no arriesgas, no ganas y tú eres una chica luchadora. Así que escucha lo que diga tu corazón. -

Volvió a sonreír cuando Michelle entrelazó ambos brazos y miró a Bolt que los seguía, pero que ahora caminaba al lado de la rubia, esperando alguna caricia o palabra por parte de ella. - Parece que hoy es día de confesiones, así que creo que yo también debo ser sincero. Hace días que cuando iba al bosque como de costumbre, me encontré a Becca.. Y estuvimos hablando después de tanto tiempo.. - Tragó saliva, le costaba decir aquello puesto que no sabía como le iba a pillar a Mich lo que le tenía que decir, pero seguro que por sorpresa. Al final suspiró y se armó de valor para decírselo. - Nos besamos.. estuvimos en mi casa, pasamos el día y la noche juntos, se quedó a dormir y.. estamos otra vez saliendo, pero ésta vez queremos hacerlo bien y queremos mantenerlo en secreto para que nadie ni nada se pueda meter por medio.. - Sonrió nerviosamente, le estaba costando decirlo pero confiaba en Michelle y sabía que cada secreto que le confesaba, ella lo guardaría como si de un gran tesoro se tratase. - Eres la primera persona que lo sabe y espero que sigas siendo la única que lo sepa.. ¿Qué te parece? - Le importaba la opinión de su amiga, ya que era en una de las pocas que podía confiar y dejarle secretos para que los guardara, aunque después de lo que pasó cuando Charlie dejó a Becca, no es que le sentara muy bien a su amiga.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Michelle A. Evans el Mar Abr 02, 2013 11:21 pm

Puede que no pero ya te podrás imaginar que mis pocas preguntas puedan ser la número cien para él. Ya sabes cómo son de cotillas por aquí – mentó con un tono de disgusto. Cuando ella preguntaba algo era porque sinceramente sentía curiosidad y no para enterarse de la vida en verso de una persona y luego ir a cuchichear sobre ésta y sus cosas con otras personas. Puede que llevase el hostal y la cafetería, pero era de las últimas en enterarse de las novedades de Storybrooke y eso era porque les prestaba muy poca atención a no ser que tuviese que ver con alguien de su confianza. Nunca le había gustado que hablaran de sus amistades y muy posiblemente eso la molestara muchísimo más que si decían cosas sobre ella.

¿Tú crees? – la muchacha ya no estaba muy segura de si tener que seguir lo que dictaba su corazón y cuanto más lo pensaba, menos se aclaraba. Desvió su mirada azulada hacia el colgante de Charlie cuando éste lo cogió con sus manos. Recordaba que la primera vez que se lo vio le preguntó de dónde lo había sacado y que éste le había respondido que no tenía ni idea. Curioso, curiosísimo había dicho entonces ella – Supongo que tendré que hacer acopio de valor y que pase lo que tenga que pasar. Pero en el caso de que no perdiese su amistad, seguramente la relación se enrarecerá y no será como antes… – terminó por decir en susurros. Charlie tenía razón cuando decía que si no arriesgaba, jamás sabría lo que podría o no ser.

Escucha lo que diga tu corazón. Esas palabras aún resonaban en su mente cuando el mecánico mencionó a Rebecca. Tuvieron que transcurrir unos cuantos segundos hasta que el cerebro de Michelle procesara la información recién dada y supiera a qué Rebecca se estaba refiriendo. La rubia lo miró tratando de adivinar lo que iba a contarle. Notaba que le costaba decirle aquello que quería contarle o quizás es que no encontraba las palabras adecuadas para expresarse, fuera lo que fuera al final lo soltó. Se habían besado. Michelle abrió muchísimo los ojos, sorprendida por lo que acababa de decirle Charlie – Tú… ¿Tú y Rebecca? – ¿Él y Rebecca se habían vuelto a liar? La joven se paró en seco obligando a que Charlie también se detuviera, puesto que seguían cogidos del brazo, y lo miraba totalmente atónita. Después de todo lo ocurrido entre aquellos dos, jamás imaginó que acabaran volviendo a verse. No es que le disgustara que hubiesen vuelto (si es que habían vuelto de verdad), sino el hecho de que Charlie pudiese volver a romperle el corazón a la pastelera. Por todos era sabido que Hudson era un Casanova, sobre todo por las mujeres del pueblo, por eso y, a pesar de que Michelle lo considerara un gran amigo, temía que volviera a cometer una estupidez.

Si de verdad la quieres, más te vale no hacer ninguna otra idiotez y volver a romperle el corazón ¿me oyes? Tienes suerte que Rebecca te haya dado otra oportunidad, muchísima suerte en realidad. Si te soy sincera yo no te la hubiese dado, así que espero que sepas lo que haces y que no juegues con sus sentimientos – Puede que hubiese sonado algo ruda pero Michelle no quería que volviese a cometer el mismo error de la última vez. En la época en la que Campbell y él habían estado saliendo juntos se les había visto tan bien que ella estaba segura de que Charlie por fin sentaría la cabeza y dejaría de hacer el tonto con otras chicas y sin embargo, lo había estropeado todo – No tienes que preocuparte por mí, ya sabes que no diré nada – dijo mirando unos segundos a Bolt, uno de los secretos que le llevaba guardando a Charlie desde hacía tanto tiempo que no lo recordaba – Rebecca es una buena chica. Me gusta para ti – añadió para darle a entender que le parecía bien que retomaran su relación. Claro que, siempre y cuando Charlie no jugara con ella. En caso de que así fuera ya se encargaría de hacerle entrar en razón incluso si tuviese que ser a palos.

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Re: Secretos compartidos [Charlie]

Mensaje por Charlie J. Hudson el Miér Abr 10, 2013 6:59 am

- Sí, la verdad es que los rumores aquí vuelan de boca en boca y en menos de 1 hora ya se ha enterado todo el pueblo. Pero es lo que tiene vivir en un pueblo pequeño y que la gente no tenga vidas interesantes que se tienen que meter en la de los demás. Pero supongo que es normal que les pregunten, son la novedad ahora ya que nunca hemos tenido forasteros. - Le explicó a la rubia bajo su punto de vista. Le asintió con la cabeza cuando le preguntó si de verdad creía que ella seguía a su corazón - No tiene por qué ser así, Mich. No todo el mundo es igual ni todas las relaciones las mismas; cada persona reacciona de un modo diferente y no porque la mitad de las que conozcas hayan salido mal o la relación se haya vuelto fría, te puede pasar a tí. Si piensas en negativo lo verás todo negro.. y te aseguro que eso no sirve de nada. - Negó con la cabeza reafirmando lo que estaba diciéndole, y es que no había mejor persona para explicarle eso que Charlie. Él había tenido varias experiencias así y sabía de lo que hablaba. - Antes de que pasara lo que ha pasado con Becca, yo pensaba igual. Me daba lo mismo todo y ni siquiera luchaba por lo que quería, dejaba pasar el tiempo pensando en que algún día Becca vendría a hablar conmigo y todo se solucionaría. Pero me di cuenta que de verdad amo a Becca y que por mucho que hayamos pasado, quería volver a intentarlo porque merecía la pena. - Ladeó la cabeza hacia el lado contrario, observando como Bolt seguía estando al lado de la rubia.

Asintió levemente cuando le preguntó lo que era evidente tras contarle lo que le acababa de contar. Era normal que Mich se hubiera puesto como lo había hecho, porque nadie en el pueblo se creería tal cosa; ya que todos dirían que Rebecca no se le volvería a ocurrir estar con alguien como él ni menos a volver a caer en brazos de Charlie. Pero a él poco le importaba lo que pudieran decir o pensar los demás, aunque las opiniones de sus amigos sí que de verdad le importaban; pero aunque hasta sus amigos dijeran una cosa u otra, Charlie haría lo que el viera correcto y lo que quisiera. - No tienes de qué preocuparte, Mich. Ésta vez es de verdad que no voy ha hacer nada que pueda echar a perder nuestra relación. Me he dado cuenta de que la quiero y no me imagino sin ella. - Podía sonar demasiado cursi todo lo que Charlie estaba diciendo, pero lo que decía era verdad; todo lo decía de corazón y era sincero. - Lo sé, de eso no tengo duda. - Dijo re afirmándolo mirando imitando a la rubia y mirando a Bolt. - Sí, estoy de acuerdo contigo. Antes cuando salíamos, todo el mundo nos lo decía y la verdad es que sí, hacemos buena pareja. -

Miró su reloj de pulsera y dirigió la mirada hacia Michelle. - ¿Tienes hambre? Iba a hacerme pizza para comer, y como sé que es una de tus preferidas.. ¿Por qué no te quedas? - Esperó la contestación por parte de la rubia mientras que conducía a Michelle con el brazo para volver por los pasos que habían dado. Antes de que llegaran a donde se habían encontrado antes, Michelle aceptó la invitación de Charlie y se dirigieron hasta la estancia del mecánico. Quién nada más entrar, se dirigió a la cocina para sacar la pizza de la nevera y ponerla en el horno, mientras que Mich se había quedado sentada en el sofá.

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